viernes, 6 de noviembre de 2015

Medidas a tomar para alcanzar los objetivos en las carreras


Cuando escribo aquí (aunque por cuestiones laborales lo hago más bien poco) suelen ser cosas de un carácter más técnico que el de esta entrada. Lo de hoy es solo una opinión personal por lo que me permitiré otro tipo de lenguaje.
Hoy me desperté temprano, empece a darle vueltas a esto y pensé en escribirlo (antes de que se me olvide) porque puede que a alguien le interese. Así que ahí va:

¿Qué medidas podemos llevar a cabo para alcanzar nuestros objetivos deportivos?

1º) Evidentemente, lo primero es establecer objetivos. Para algunos esto puede ser el hecho de estar de pié en la linea de salida de una competición; para otros acabar con cierta dignidad; mejorar una marca personal o para algunos quedar entre los primeros o inclusive ganar la carrera (solo unos pocos). Para esto nada mejor que ser realista. Si somos unos "mataos" no conviene querer correr como Kilian Jornet o pedalear en un Ironman como Sebastian Kienle, así que la mejor opción es tener objetivos alcanzables tanto a corto; medio y largo plazo. Esto asegurará que se disfrute del deporte dejando de lado frustraciones por no llegar a lo que queremos.

2º) Aquí "barreré para mi casa". De ser posible contar con la ayuda de un entrenador cualificado. Por suerte para mi profesión esto cada vez esta más valorado por los deportistas y ya son muchos los que acuden a nosotros para poder preparase con ciertas garantías para una determinada competición o temporada deportiva. También son muchos los "entrenadores" que van surgiendo por el camino, así que mejor echar un ojo a la formación académica de este y si tenemos alguna referencia de él mejor aún. Algunas de las ayudas que se pueden obtener de un entrenador serían:
  • Asesoramiento sobre los objetivos del deportista. Vamos, que si al corredor "se le ha ido la olla", hay que bajarlo a la realidad.
  • Valorar el estado de forma inicial del deportista y organizar el trabajo adaptado al este. No al revés. De poco sirve basar el entrenamiento en una "receta de cocina" de la revista Sportlife; la revista Triatlón o del amigo que es un "machaca".
  • Establecer un programa que aproveche el tiempo disponible para entrenar. Hoy en día entre el trabajo; familia y estudio suele quedar poco tiempo para el entrenamiento, por lo menos para mucha gente, así que mejor hacer buen uso de él. 
  • Asesorar y ayudar en aspectos técnicos y materiales que pueden ser de gran ayuda para competir y además podrá suponer un buen ahorro económico por no comprar productos que no valgan la pena. 
  • Valorar sistemáticamente el proceso de entrenamiento. Cada tanto hay que hacer revisiones para ver si todo va según lo planeado o si hay que realizar algún cambio. 
  • Establecer estrategias de competición que se adapten a las características del deportista para aprovechar al máximo sus virtudes o minimizar "puntos débiles".
3º) Dar importancia (que la tiene y mucho) al descanso y a la nutrición. Hacer mucho puede que no sea lo mejor, así que si toca poco trabajo o descansar por algo será. Con respecto a la nutrición, lo mismo que con el entrenador, si se puede, buscar asesoramiento por parte de un profesional. Mucha gente que conozco se mata entrenando cuando probablemente si se modificara la composición corporal se obtendría mejores resultados además de disminuir el riego de lesión por correr con una buena "mochila" incorporada. Además si se lleva una nutrición acorde al plan de entrenamiento habrá mas posibilidades de llevarlo bien. 

4º) Prestar atención a las señales de alarma. Quien mejor que el propio deportista para saber si está o no en condiciones de afrontar una carga de entrenamiento. Los programas de entrenamiento son flexibles, por lo menos eso les digo yo a mis deportistas, así que si surge algún problema mejor suspender o cambiar el entrenamiento por algo más suave. A veces vale más perder un día (en verdad no lo estamos perdiendo) que perder dos semanas porque una pequeña sobrecarga se convierta en una lesión. 

5º) Dejar de pensar; mirar revistas deportivas o el facebook y salir a entrenar. Simplemente ponerse en acción. Mejor no pensar en todo lo que falta o todo lo que hay que hacer y centrase en el día a día, en lo que hay que hacer hoy. Ganarle a la pereza de algunos días y salir a hacer. 

6º) Lo más importante. El objetivo en cuestión debería ser secundario (evidentemente siempre será importante y el principal estímulo) pero la causa principal que te haga madrugar; comer rápido; pasar frío o calor y unos cuantos "problemillas" con la familia, novi@ o amig@s (solo a veces) es lo que más tiene que gustar. El proceso debería ser lo mejor de todo, competir es un día (a veces varios) pero horas de entrenamiento solo a acompañado habrá muchas, muchas. 

Suerte y a ver que tal!

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